Millones de cabezas de ganado produciendo metano que calienta nuestro planeta.

Los científicos esperan que los cambios en la dieta de los animales puedan ayudar a frenar el cambio climático. El ganado se encuentra entre las mayores fuentes de metano, que puede tener 80 veces el poder de atrapar el calor del dióxido de carbono.

La fermentación entérica del ganado de carne representa casi el 2% de las emisiones totales en los Estados Unidos, según la Agencia de Protección Ambiental.

A diferencia de la quema de combustibles fósiles, que aumenta el calentamiento del planeta, al devolver el carbono antiguo a la atmósfera como dióxido de carbono, donde atrapa el calor del sol, el metano del ganado forma parte de un ciclo relativamente corto. El metano resulta de comer vegetación que ha crecido al tomar dióxido de carbono de la atmósfera. Después de aproximadamente una década, el metano se descompone y forma dióxido de carbono, que se utiliza para un mayor crecimiento de las plantas.

Los animales reciclan carbono en un período de tiempo corto, por lo que si la población de ganado se mantiene constante, la contribución al calentamiento también se mantiene constante.

La población total de ganado en Estados Unidos ha disminuido en más del 25% desde que alcanzó su punto máximo en la década de 1970 y en el resto del mundo está creciendo a medida que los países se vuelven más ricos y aumenta el consumo de carne.

En Estados Unidos, las emisiones se han visto reducidas por un importante cambio en la dieta donde el ganado del corral de engorda consume una dieta en la que el maíz u otros cereales de alto contenido energético representan aproximadamente la mitad del alimento y se suma a lo anterior el reducido movimiento en los corrales que ayuda al ganado a engordar produciendo el tipo de carne bien veteada que le gusta a los consumidores. Los estudios han demostrado que una dieta rica en cereales produce menos metano.

Los corrales de engorda producen una gran cantidad de estiércol, orina y miles de kilos de desechos. En los días calurosos de verano, el estiércol puede volverse demasiado seco y polvoriento, y junto con los puede afectar en gran medida la calidad del aire. La mayoría de las emisiones de metano en un corral de engorda provienen directamente del ganado, con el estiércol que emite metano y óxido nitroso, un gas de efecto invernadero muy potente.

El aumento de cabezas de ganado en el mundo hace que la producción de carne sea poco sostenible, incluidos los problemas del uso del agua y la extensión de tierra que se usa.

Es fundamental que el mundo piense en comer menos carne y recomendar una reducción del 50% en el consumo mundial de carne roja para el 2050.


Existen muchas alternativas de igual valor nutritivo que la carne roja.



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